Capítulo 10
Chabola junto a la autopista A2. Detrás de un muro antirruido. El muro separa la civilización de la jungla de automóviles a 120km/h, y allí ha elegido alguien vivir, quizás porque a nadie le importa que ocupe ese pequeño espacio, en teoría inhabitable.
Si fuera fotoperiodista, desearía saber quién vive ahí, su historia personal, hacerle fotos, estar con él o ella todo el día, siguiendo sus pasos, viendo qué come y cómo lo consigue. Pero no lo soy, o por lo menos no me siento así. No quiero adentrarme en la vida de alguien que ha tenido que elegir un sitio así para vivir, entrar en su vida, modificarla con mi presencia, hacerla hipervisible, obtener de sus miserias algo productivo. No es una crítica a quienes lo hacen, de hecho es un elogio, porque yo no me veo capaz si no es obligándome, si no es forzando algo que no llevo dentro. Admiro esa capacidad en quienes pueden contar historias así con naturalidad. Yo lo he hecho por trabajo, pero con un motivo concreto, con la idea de un servicio social, porque así me lo pedían quienes estaba retratando, querían utilizarme para llegar a otros y otras, querían esa visibilidad. Pero creo que quien ha elegido vivir en este lugar precisamente no quiere esa visibilidad. 
Puede que, con el tiempo, vuelva a pasar por este sitio y me encuentre a quien vive ahí, y quizás pregunte si podemos hablar, y puede que esa persona quiera contarme sus razones. Estaré encantado de escuchar, en el fondo tengo curiosidad, y quizás esta persona necesite que su historia sea contada, y gustoso haré mi parte contándola. Pero no voy a perseguir a esta persona, a montar guardia junto a su precario espacio habitacional, ni quiero que sea el eje central de mi trabajo, ni usarlo como crítica fundamental en el mismo. Por lo menos ahora mismo no lo siento así. Creo que es más útil acudir (porque así lo reclaman) al intento de desahucio de Luís, este miércoles.
Por otra parte, he decidido no mostrar todos los descartes de cada día. Me empiezo a dar cuenta, y en gran parte es por culpa de Antonio M. Xoubanova, mi profe, que es más interesante dejar con dudas, con preguntas, dejar espacio al misterio, antes que contestar a todo con las imágenes, a ser evidente, a mostrar todo lo que no es más que una investigación, un proceso.
Como anexo, y para sustituir los descartes con algo más interesante, os dejo una reflexión de Paul Graham, vista aquí (la traducción es mía, cuidado):

"El problema es que el término ‘documental’ se utiliza para describir a casi cualquier fotógrafo que trabaje a partir de la-vida-tal-y-como-es. Si alguien hace comida con verduras de su jardín, ¿está haciendo cocina documental? Es ridículo. Tenemos que pensar en términos más grandes y mejores que ‘documental’. Desafortunadamente no hay una palabra perfecta hasta el momento!"

Capítulo 10

Chabola junto a la autopista A2. Detrás de un muro antirruido. El muro separa la civilización de la jungla de automóviles a 120km/h, y allí ha elegido alguien vivir, quizás porque a nadie le importa que ocupe ese pequeño espacio, en teoría inhabitable.

Si fuera fotoperiodista, desearía saber quién vive ahí, su historia personal, hacerle fotos, estar con él o ella todo el día, siguiendo sus pasos, viendo qué come y cómo lo consigue. Pero no lo soy, o por lo menos no me siento así. No quiero adentrarme en la vida de alguien que ha tenido que elegir un sitio así para vivir, entrar en su vida, modificarla con mi presencia, hacerla hipervisible, obtener de sus miserias algo productivo. No es una crítica a quienes lo hacen, de hecho es un elogio, porque yo no me veo capaz si no es obligándome, si no es forzando algo que no llevo dentro. Admiro esa capacidad en quienes pueden contar historias así con naturalidad. Yo lo he hecho por trabajo, pero con un motivo concreto, con la idea de un servicio social, porque así me lo pedían quienes estaba retratando, querían utilizarme para llegar a otros y otras, querían esa visibilidad. Pero creo que quien ha elegido vivir en este lugar precisamente no quiere esa visibilidad. 

Puede que, con el tiempo, vuelva a pasar por este sitio y me encuentre a quien vive ahí, y quizás pregunte si podemos hablar, y puede que esa persona quiera contarme sus razones. Estaré encantado de escuchar, en el fondo tengo curiosidad, y quizás esta persona necesite que su historia sea contada, y gustoso haré mi parte contándola. Pero no voy a perseguir a esta persona, a montar guardia junto a su precario espacio habitacional, ni quiero que sea el eje central de mi trabajo, ni usarlo como crítica fundamental en el mismo. Por lo menos ahora mismo no lo siento así. Creo que es más útil acudir (porque así lo reclaman) al intento de desahucio de Luís, este miércoles.

Por otra parte, he decidido no mostrar todos los descartes de cada día. Me empiezo a dar cuenta, y en gran parte es por culpa de Antonio M. Xoubanova, mi profe, que es más interesante dejar con dudas, con preguntas, dejar espacio al misterio, antes que contestar a todo con las imágenes, a ser evidente, a mostrar todo lo que no es más que una investigación, un proceso.

Como anexo, y para sustituir los descartes con algo más interesante, os dejo una reflexión de Paul Graham, vista aquí (la traducción es mía, cuidado):

"El problema es que el término ‘documental’ se utiliza para describir a casi cualquier fotógrafo que trabaje a partir de la-vida-tal-y-como-es. Si alguien hace comida con verduras de su jardín, ¿está haciendo cocina documental? Es ridículo. Tenemos que pensar en términos más grandes y mejores que ‘documental’. Desafortunadamente no hay una palabra perfecta hasta el momento!"

Capítulo 10
Chabola junto a la autopista A2. Detrás de un muro antirruido. El muro separa la civilización de la jungla de automóviles a 120km/h, y allí ha elegido alguien vivir, quizás porque a nadie le importa que ocupe ese pequeño espacio, en teoría inhabitable.
Si fuera fotoperiodista, desearía saber quién vive ahí, su historia personal, hacerle fotos, estar con él o ella todo el día, siguiendo sus pasos, viendo qué come y cómo lo consigue. Pero no lo soy, o por lo menos no me siento así. No quiero adentrarme en la vida de alguien que ha tenido que elegir un sitio así para vivir, entrar en su vida, modificarla con mi presencia, hacerla hipervisible, obtener de sus miserias algo productivo. No es una crítica a quienes lo hacen, de hecho es un elogio, porque yo no me veo capaz si no es obligándome, si no es forzando algo que no llevo dentro. Admiro esa capacidad en quienes pueden contar historias así con naturalidad. Yo lo he hecho por trabajo, pero con un motivo concreto, con la idea de un servicio social, porque así me lo pedían quienes estaba retratando, querían utilizarme para llegar a otros y otras, querían esa visibilidad. Pero creo que quien ha elegido vivir en este lugar precisamente no quiere esa visibilidad. 
Puede que, con el tiempo, vuelva a pasar por este sitio y me encuentre a quien vive ahí, y quizás pregunte si podemos hablar, y puede que esa persona quiera contarme sus razones. Estaré encantado de escuchar, en el fondo tengo curiosidad, y quizás esta persona necesite que su historia sea contada, y gustoso haré mi parte contándola. Pero no voy a perseguir a esta persona, a montar guardia junto a su precario espacio habitacional, ni quiero que sea el eje central de mi trabajo, ni usarlo como crítica fundamental en el mismo. Por lo menos ahora mismo no lo siento así. Creo que es más útil acudir (porque así lo reclaman) al intento de desahucio de Luís, este miércoles.
Por otra parte, he decidido no mostrar todos los descartes de cada día. Me empiezo a dar cuenta, y en gran parte es por culpa de Antonio M. Xoubanova, mi profe, que es más interesante dejar con dudas, con preguntas, dejar espacio al misterio, antes que contestar a todo con las imágenes, a ser evidente, a mostrar todo lo que no es más que una investigación, un proceso.
Como anexo, y para sustituir los descartes con algo más interesante, os dejo una reflexión de Paul Graham, vista aquí (la traducción es mía, cuidado):

"El problema es que el término ‘documental’ se utiliza para describir a casi cualquier fotógrafo que trabaje a partir de la-vida-tal-y-como-es. Si alguien hace comida con verduras de su jardín, ¿está haciendo cocina documental? Es ridículo. Tenemos que pensar en términos más grandes y mejores que ‘documental’. Desafortunadamente no hay una palabra perfecta hasta el momento!"

Capítulo 10

Chabola junto a la autopista A2. Detrás de un muro antirruido. El muro separa la civilización de la jungla de automóviles a 120km/h, y allí ha elegido alguien vivir, quizás porque a nadie le importa que ocupe ese pequeño espacio, en teoría inhabitable.

Si fuera fotoperiodista, desearía saber quién vive ahí, su historia personal, hacerle fotos, estar con él o ella todo el día, siguiendo sus pasos, viendo qué come y cómo lo consigue. Pero no lo soy, o por lo menos no me siento así. No quiero adentrarme en la vida de alguien que ha tenido que elegir un sitio así para vivir, entrar en su vida, modificarla con mi presencia, hacerla hipervisible, obtener de sus miserias algo productivo. No es una crítica a quienes lo hacen, de hecho es un elogio, porque yo no me veo capaz si no es obligándome, si no es forzando algo que no llevo dentro. Admiro esa capacidad en quienes pueden contar historias así con naturalidad. Yo lo he hecho por trabajo, pero con un motivo concreto, con la idea de un servicio social, porque así me lo pedían quienes estaba retratando, querían utilizarme para llegar a otros y otras, querían esa visibilidad. Pero creo que quien ha elegido vivir en este lugar precisamente no quiere esa visibilidad. 

Puede que, con el tiempo, vuelva a pasar por este sitio y me encuentre a quien vive ahí, y quizás pregunte si podemos hablar, y puede que esa persona quiera contarme sus razones. Estaré encantado de escuchar, en el fondo tengo curiosidad, y quizás esta persona necesite que su historia sea contada, y gustoso haré mi parte contándola. Pero no voy a perseguir a esta persona, a montar guardia junto a su precario espacio habitacional, ni quiero que sea el eje central de mi trabajo, ni usarlo como crítica fundamental en el mismo. Por lo menos ahora mismo no lo siento así. Creo que es más útil acudir (porque así lo reclaman) al intento de desahucio de Luís, este miércoles.

Por otra parte, he decidido no mostrar todos los descartes de cada día. Me empiezo a dar cuenta, y en gran parte es por culpa de Antonio M. Xoubanova, mi profe, que es más interesante dejar con dudas, con preguntas, dejar espacio al misterio, antes que contestar a todo con las imágenes, a ser evidente, a mostrar todo lo que no es más que una investigación, un proceso.

Como anexo, y para sustituir los descartes con algo más interesante, os dejo una reflexión de Paul Graham, vista aquí (la traducción es mía, cuidado):

"El problema es que el término ‘documental’ se utiliza para describir a casi cualquier fotógrafo que trabaje a partir de la-vida-tal-y-como-es. Si alguien hace comida con verduras de su jardín, ¿está haciendo cocina documental? Es ridículo. Tenemos que pensar en términos más grandes y mejores que ‘documental’. Desafortunadamente no hay una palabra perfecta hasta el momento!"

Publicado hace 2 años Ver en alta resolución

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Un proceso fotográfico. Más info: http://olmogonzalez.wordpress.com/2012/01/22/prologo/